Análisis: Oral B Professional Care 500

Continuamente hablamos de gadgets orientados a nuestro goce y disfrute… pero no reparamos casi nunca en nuestra salud personal. Por eso, y aprovechando una promoción de Bloguzz, he tenido la ocasión de probar este cepillo eléctrico, el Oral B Professional Care 500. Lo que hace muchos años era impensable, se ha ido implantando en nuestra sociedad poco a poco: máquinas de afeitar eléctricas, cepillos eléctricos… productos orientados a nuestra higiene que han acabado siendo automatizados, aportando ventajas más allá aparte de la comodidad.

Ventajas de los cepillos eléctricos

De manera general, se podría decir que casi todo cepillo eléctrico aporta una serie de ventajas frente a los cepillos tradicionales, no eléctricos diríase:

Más eficientes. Los cepillos eléctricos aportan una mayor limpieza que los tradicionales gracias a su tecnología.

Facilidad y comodidad de uso. El hecho de no tener que hacer un esfuerzo de mover el cepillo, es una gran comodidad. Únicamente tenemos que mover el cepillo a lo largo de la superficie de los dientes pero sin necesidad de hacer ningúnesfuerzo.

Ventajas derivadas de su tecnología. No es que sólo sean más cómodos, sino que en muchos casos nos permite limpiar zonas que antes eran inaccesibles o, incluso, aumentar la frecuencia de cepillado como consecuencia del “placer” que puede llegar a ser el cepillado bucal.

Características del Oral B Professional Care 500

Tecnología 3D. No sólo posee una tecnología 2D, patentada por Oral B en la que el cabezal rota hacia delante y hacia atrás, sino que además cuenta con tecnología 3D que añade pulsaciones hacia dentro y hacia fuera, logrando así aflojar la placa para que se pueda eliminar más fácilmente.

Cabezal de reducidas dimensiones. Gracias a su cabezal de reducidas dimensiones, se logra ajustar a “todos los tipos de dientes”, accediendo además a zonas que no sería factible acceder con un cabezal de mayor dimensión.

Alto nivel de oscilaciones y pulsaciones. Este Oral B alcanza hasta 7600 oscilaciones que eliminan la placa y 20.000 pulsaciones que aflojan la placa de sarro para facilitar la limpieza. Datos técnicos que para la mayoría pasan desapercibidos, pero pueden ser un buen indicador para comparar distintos modelos.

Batería. Como sucede en todos los cepillos eléctricos, cuenta con una batería recargable cuya autonomía se alarga hasta los siete días, cepillándonos la boca dos veces al día durante 2 minutos cada vez.

Temporizador. ¿Y por qué sólo 2 minutos? Porque, eso, es lo que recomiendan los dentistas. Por ese mismo motivo, el cepillo cuenta con un temporizador de 2 minutos que hace que el cepillo se “apague” una vez que pasan 2 minutos cepillándonos la boca. Así mismo, cada 30 segundos el cepillo se “parará” durante unos instantes para cambiar de cuadrante en nuestra boca, para así realizar un cepillado equilibrado.

Cabezales intercambiables. No sólo se puede elegir el color del cabezal (es algo banal), sino que podemos elegir el tipo de cabezal que mejor se adapte a lo que necesitamos: blanqueador, dientes sensibles… hasta cinco tipos distintos de cabezales de Oral B.

Mi experiencia de uso

Todo lo anterior es magnífico pero lo importante es, ¿ha resultado satisfactoria la experiencia? ¿Merece la pena comprar el cepillo eléctrico? Bueno, para comenzar a responder esto cabe destacar la facilidad de uso del cepillo. Basta con cargarlo, pulsar el botón central blanco ubicado en la parte frontal… y listo. Cabe la posibilidad de usarlo mientras se encuentra en “la base” cargando, pero no es nada cómodo.

¿Qué se siente al usar el Oral B Professional Care 500? Seguro que la mayoría que leerá esto ha sido “víctima” de una limpieza bucal realizada por un dentista… y digo “víctima”, porque para mí no es ni mucho menos eso. Es algo placentero y el resultado es que sales del dentista con tus dientes relucientes y sin suciedad alguna.

Pues la sensación que he sentido con este cepillo eléctrico es muy similar. Me falta la experiencia del dentista, pero la sensación es muy similar y los resultados también. Basándome en esto, puedo decir que la experiencia es muy satisfactoria y si tuviera que volver a usar un cepillo “tradicional”, el palo sería muy gordo. Como si se tratase de un anuncio de Pringles, una vez que empiezas a a usar un cepillo eléctrico es difícil volver a usar uno “tradicional”, porque te das cuenta de que es una experiencia muy distinta.

Lo que a priori podrían ser desventajas para un cepillo eléctrico, acaba convirtiéndose en algo cotidiano: se puede llevar a viajes, sean largos o no, es fácil, cómodo, rápido de usar… Y, sinceramente, cepillarse los dientes durante dos minutos con un cepillo tradicional no es lo mismo que hacerlo con un cepillo eléctrico: más velocidad, más eficacia… más todo.

Relación calidad – precio del Oral B Professional Care 500

Su precio en las tiendas es de aproximadamente 35 – 45 euros, incluyendo con él mismo un único cabezal. El cabezal debería de cambiarse con una frecuencia similar a la de un cepillo de dientes tradicional aunque en la práctica todo el mundo lo sustituye cuando nota que su eficacia no es la misma.

Pero el tema de los recambios no es una estafa ni mucho menos; para este modelo en concreto podemos encontrar recambios en eBay al precio de un euro la unidad, aproximadamente. En tiendas físicas el precio sube y puede llegar a ser de 5 euros el recambio, pero todo depende de donde lo compremos. Con esos precios tan bajos, podemos plantearnos la posibilidad de que toda la familia use el mismo cepillo de dientes, con la única salvedad de que se cambie el recambio en función de quien lo vaya a usar.

Lo que, en principio puede ser una compra cara, muy cara en relación a un cepillo tradicional, puede llegar a ser una compra muy rentable, no sólo ya en términos de higiene (que lo es, desde el primer momento) sino también desde el punto de vista económico con tan sólo tener un poco de perspectiva.

Conclusiones

Tras plantear todo lo anterior, la conclusión está clara: recomiendo comprar el Oral B Professional Care 500. No sólo desde un punto de vista de higiene, sino el económico. Ya sea para un uso personal o para regalo… cualquier opción es válida. Oral B Professional Care 500 reúne todos los requisitos que podríamos pedirle a un cepillo eléctrico: relación calidad – precio notable, facilidad de uso, funciones adicionales (temporizador con los 2 minutos idóneos de limpieza), eficacia en el cepillado y recambios a un precio bajo.

Precisamente el tema de los recambios es algo en lo que no reparan la mayoría de compradores cuando adquieren un cepillo eléctrico. Al comprar un cepillo eléctrico estamos adquiriendo, a priori, un producto a largo plazo y como tal, cuando pasen tres – cuatro años, puede darse la posibilidad de que nos hayamos gastado más dinero en recambios que en el propio cepillo eléctrico. Por eso mismo, un consejo muy importante antes de adquirir uno es comparar el precio de sus recambios.