14dic 10

¿Tienen futuro los GPS convencionales?

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¿Tienen futuro los GPS convencionales?El sector de las nuevas tecnologías está avanzando a pasos agigantados. El problema de esta evolución es el reguero de tecnología obsoleta que va dejando a su paso. Hace 15 años ser un orgulloso poseedor de un busca era el no va más, una herramienta básica para las fuerzas de seguridad o los médicos de nuestro país. Ahora es un cadáver más en el cementerio de la tecnología.

El siguiente artículo tecnológico que está en decadencia total son las PDAS. Con la proliferación de smartphones no vale la pena comprarte una PDA cuando la tienes incluida en tu teléfono y a un precio más que razonable. Este “principio del fin” se comenzó a notar en el año 2005 con la aparición de las primeras Blackberry. En ese año las ventas de PDAS disminuyeron un 12%. Desde ese año las ventas han caído fulminantemente.

En mi opinión el siguiente en caer va a ser el mercado de los GPS. Hace años el GPS era muy útil. Personas que estaban todo el día conduciendo, como transportistas o taxistas, aprovechaban al máximo el rendimiento de estos dispositivos. Además estaba el usuario puntual, esa persona que se compraba un GPS para aprovecharlo cuando realizara sus escapadas de fin de semana o de vacaciones, evitando perderse de camino al camping.

Hace 5 años comenzaron a aparecer los primeros GPS en los teléfonos móviles. Un ejemplo de ello era el Nokia Navigator, disponible en la tienda OVI de Nokia. El problema de estos GPS eran varios. Por un lado tenías el problema de que necesitabas que tu móvil tuviera un GPS integrado así que, o te dejabas un dineral en comprar un móvil ¿Tienen futuro los GPS convencionales?de gama alta que tuviera un receptor GPS integrado y cruzabas los dedos para que funcionara bien o te comprabas un receptor GPS, que costaba unos 70 euros, y lo llevabas encima siempre que necesitaras utilizar el GPS. Un incordio.

Además el GPS fallaba más que una escopeta de feria. Por otro lado estaba el coste de su servicio; te cobraban una burrada por conectarte a la red satélites necesarios para que te geolocalizara. Pero las cosas están cambiando.Con la masificación de smartphones de gama alta y gama media con receptores GPS integrados parece ser que el negocio está cambiando de manos. Lo primero que hicieron las grandes empresas del sector, como TomTom, fue realizar una versión para móviles de sus navegadores. El problema es que eran realmente caros, te podía costar 100 euros una licencia para mapas de España y Portugal, mientras que un GPS baratito te salía por 200 euros. Entonces llegaron los GPS gratuitos.

Para realizar esta crítica voy a utilizar el ejemplo de Google Maps Navigation, un GPS diseñado por Google, totalmente gratuito y al alcance de la mano de cualquier usuario de Android a través de la Market. Para empezar os habréis dado cuenta de un detalle: para que funcione Google Maps Navigator necesitas tener un smartphone compatible con Android, no hace falta un receptor GPS. ¿Por qué? Pues porque los chicos de Google están apropvechando otra forma de geocalizar a una persona, mediante la triangulación de las antenas.

Cuando recibes la cobertura en tu teléfono móvil, la señal varía en función de la distancia a la que estás de las diferentes ¿Tienen futuro los GPS convencionales?antenas que te den el servicio. Google Maps Navigation utiliza dichas antenas para poder triangular tu posición. Evidentemente la precisión no es la misma que con un receptor GPS, pero teniendo en cuenta que suele tener un margen de error de unos 20 metros, no está nada mal la opción.

Así que ya vemos que la primera gran ventaja de utilizar este GPS gratuito es que no necesitamos para nada tener la opción de GPS en nuestro móvil. Además si ya dispones de un gps integrado en tu terminal la triangulación es igual a la de cualquier otro GPS. Las prestaciones que dispone Google Maps Navigation no tienen nada que envidiar a las que disponen los GPS convencionales.

La mayoría de vosotros conoceréis Street View por ejemplo. Pues esta función está integrada en Google Maps Navigation, así que perderte ya es imposible. Además de las vistas en 3D, Google Maps Navigation dispone de búsqueda e instrucciones paso a paso por voz, vista de satélite, búsqueda de locales cercanos, mapas siempre actualizados… vamos todas las opciones disponibles en un GPS convencional y las opciones de Google Maps están incluidas en este navegador gratuito.

Como todo en esta vida Google Maps Navigation tiene sus desventajas. Por un lado los mapas no están guardados en el teléfono móvil sino que hay que disponer de una conexión a internet para que cargue los mapas desde el servidor de Google. Esto es un arma de doble filo ya que por un lado te ahorra un gran espacio en la tarjeta de memoria pero por otro lado te obliga a disponer de una conexión a internet en todo momento. Si encima sales fuera de España la conexión a internet se realiza mediante roaming así que saldría muy, pero que muy poco rentable.

Conclusiones

Una vez repasado estos pros y estos contras podemos llegar a una conclusión clara. A día de hoy un GPS gratuito como Google Maps Navigation no puede competir con los potentes navegadores GPS de marcas como ¿Tienen futuro los GPS convencionales?Garmin o Tom Tom. Pero para esos usuarios puntuales es una opción más que válida sin tener que desembolsar ni un euro.

Además, poco a poco todo va evolucionando y no creo que tarde mucho Google, o cualquier otra compañía, en mejorar su GPS gratuito para que puedas utilizarlo tan solo mediante la triangulación de la señal o con algún tipo de tarifa de datos universal. Los grandes fabricantes de GPS tendrán que cambiar el camino a seguir y adaptarse a los nuevos tiempos.

Yo creo que la mejor opción es que estas empresas se centren en diseñar aplicaciones GPS para teléfonos que sean gratuitas o que, por un reducido coste, tenga la posibilidad de competir con un navegador como Google Maps Navigation. En pocos años será una tontería comprarse un GPS, igual que lo es a día de hoy comprarte un buscapersonas o una PDA. Ya lo dice el dicho: actualizarse o morir.