¡El MP3 ha muerto, larga vida al MP3!

Microsoft acaba de confirmar que deja de fabricar el reproductor multimedia Zune. Según un portavoz el motivo principal ha sido para poder centrarse en la mejora de Windows Phone 7, caballo de batalla de Nokia y Microsoft en el mercado de la telefonía móvil, y para mejorar otros puntos como el software de Xbox 360. La realidad es muy distinta: el mercado de los MP3 está en coma irreversible.

El video de arriba es la presentación en 2001 del iPod, un reproductor de música diseñado por Apple y que inicialmente no tuvo una gran acogida por parte de la prensa. Cuando salieron de este evento con un iPod bajo el brazo y cargadito de música las cosas cambiaron. El éxito de ventas fue simplemente arrollador. Han pasado 10 años desde la presentación del primer iPod y podemos confirmar sin dudar que el mercado del MP3 tiene un solo nombre: Apple.

Y es que en estos 10 años Apple no ha parado de lanzar nuevas versiones de ese primer iPod totalmente mejoradas: iPod Touch, iPod Suffle… El resultado ha sido unas cifras de ventas mareantes y la caida en masa de las ventas de mp3 de la competencia. Ahora si os fijáis en los usuarios de cualquier servicio público, santuario de los reproductores musicales, veréis que el 90% de dichos usuarios utiliza un iPod o un teléfono móvil para escuchar música.

Hace unos años los teléfonos móviles que podían reproducir música tenían varios problemas: por un lado la dichosa clavija del audio te obligaba a utilizar unos auriculares de la propia marca del teléfono móvil, que solía dejar bastante que desear la calidad de los mismos, y su limitada batería, que volaba si utilizabas el reproductor del teléfono, mientras que un MP3 con 512 MB de memoria te salía tirado de precio. Pero las cosas han ido cambiando, y mucho.

Los principales fabricantes de teléfonos móviles se dieron cuenta hacia donde apuntaba el sector y comenzaron a lanzar  teléfonos móviles centrados en la reproducción de música; muestra de esto es la gama Xpress Music de Nokia o la gama Walkman de Sony-Ericsson. Por otro lado los teléfonos cada vez venían con más memoria interna y el precio de las tarjetas de memoria externas bajaba a buen ritmo. Además la nueva generación de baterías de litio permitía cargas más duraderas y la eliminación del temido efecto memoria.

En poco tiempo la gente comenzó a dejar de utilizar su MP3 y a poner la música en sus teléfonos móviles; de esta forma te ahorrabas tener que llevar un trasto más encima cada vez que salías a la calle. En este punto los MP3 comenzaban a presentar los primeros síntomas de una larga enfermedad. Pero la puntilla llegó con el auge de los smartphones.

Cuando comenzó hace un par de años la moda de los smartphones, con la irrupción en el mercado del iPhone y poco después de los teléfonos Android, la gente comenzó a pagar tarifas de datos para poder utilizar internet en cualquier lugar. Algunas compañías vieron un filón interesante y empresas que ofrecían servicios de reproducción de música en streaming, como el famoso Spotify, comenzaron a ofrecer la posibilidad de escuchar tus listas de música en el teléfono móvil.

El problema que tienen los MP3 es que ya no pueden competir con un teléfono. El iPhone utiliza la misma tecnología que el iPod, así que la calidad de sonido es la misma siempre y cuando utilices unos auriculares dignos, y los teléfonos de Sony, por poner otro ejemplo, también aprovechan la tecnología y los conocimientos desarrollados a lo largo de los años para que el sonido de los teléfonos sea el mejor posible.

En conclusión el mp3 es un gadget en vías de extinción, un artilugio al que le quedan muy pocos años de vida y que en el caso de sobrevivir, cosa que dudo mucho, se convertirá en un monopolio de Apple y empresas chinas que copien a Apple. Ya no sale rentable fabricar MP3