A revisión: K18 de memup, un mp3 de pantalla grande

Hace unos días estuvimos revisando en Ounae otros reproductores de música tales como K-Mini Red y Funklip, ambos de memup. Hoy le toca el turno al que podríamos denominar hermano mayor de los mp3 de memup: el K18. ¿Por qué digo que sería el hermano mayor? Por dos motivos: es el más grande debido a su pantalla de 1’8 pulgadas y tiene más posibilidades de reproducción que cualquier otro.

La característica principal del reproductor K18 es el tamaño de su pantalla TFT, que con una resolución de 128×160 pixels y 262 colores hacen de ella un minicine portátil. Como en otros productos de la gama memup, el conversor de video y música viene incluido con el propio mp3, algo que es de agradecer por su sencillez y fácil manejo.

La capacidad de almacenamiento del K18 es de 4gigas, un tamaño que para la época en la que vivimos no es demasiado pero yo creo que es suficiente. Si metes más de 4 gigas de música (es decir, más de 50 Cd’s) deberías mirar lo que escuchas y lo que tienes para hacer bulto. De todas formas, si los 4 gigas se te quedan cortos puedes introducir una tarjeta Micro-SD en el lateral del reproductor para así aumentar la capacidad de almacenamiento. Podemos pasar de 4 gigas a 12 fácilmente introduciendo una barata tarjeta de 8 gigas. Una vez hemos metido la Micro-SD no sobresale por el lateral sino que queda integrada en el diseño.

La batería del K18 dura más o menos unas 8 horas si estamos escuchando música y 4 si estamos reproduciendo videos. No es una duración que se salga de lo normal, es más, si se compara con otros mp3 se queda bastante corta. Cuando se termine es tan fácil como enganchar el K18 en un puerto USB 2.0 para que en menos de 40 minutos ya esté repleta para funcionar a tope otras 8 horas.

La interface

Si bien dije que la interface del K-Mini Red era una maravilla, en el caso del K18 deja bastante que desear. Normalmente este tipo de sistemas de entretenimiento intentan que sus productos tengan un manejo sencillo y, sobretodo, intuitivo. Pues éste no es el caso. Aunque el K18 destaca en otros aspectos, su interface no es uno de ellos. El menú principal se encuentra perfectamente organizado pero en cuanto seleccionamos un elemento es cuando encontramos problemas al retroceder o buscar otros archivos de audio y/ música. Se hace confuso y lioso en ocasiones debido a la dificultad de moverse por los menús internos. Si hoy en día se hace extraña esta navegación, estoy convencido de que en un futuro solucionarán el problema con una actualización del software interno.

Mejor para video que para Música

Es extraño ver un mp3 que funciona mejor para reproducir videos que música, pero las tecnologías avanzan a pasos agigantados y las necesidades de los consumidores varían rápidamente. Si lo que quieres es escuchar música en el K18 sólo tienes que conectarlo a través de USB al ordenador y arrastrar a su carpeta todo lo que quieres escuchar. No hacen falta programas puente para esta tarea. Encendemos el mp3 y seleccionamos el modo música y posteriormente el Cd o canción. El problema surge cuando queremos retroceder para cambiar de Cd ya que se hace complicado. El menú no está muy bien diseñado, como dije anteriormente, y se hace difícil hacer lo que queremos a la primera.

El aspecto en el que destaca K18 es la reproducción de video. No encontramos esos problemas derivados del interface musical sino que es diferente. Lo primero es convertir el video que queramos meter a través del conversor que viene incluido para el ordenador. Una vez esté en formato .amv con el tamaño de 128×160 podremos meterlo en el mp3 para verlo. Encendemos el K18 y elegimos el modo video para que aparezca, y ya está. No hay mayores complicaciones y la calidad es excelente. La batería dura el tiempo suficiente para ver un par de películas o 4-5 episodios de una serie. No se ven difuminados, ni cortes, ni baja la cantidad de imágenes por segundo del video original. Para ver videos, K18 es una maravilla.

Otras funciones

Como no podría ser de otra forma, los aparatos electrónicos de hoy en día son multifunción. K18 no solamente reproduce video y audio sino que graba voz, nos permite visualizar archivos de texto y tiene juegos incorporados.

Grabar voz está muy bien. Ya no hace falta gastarse 90 euros en una grabadora profesional porque con el mp3 K18 podemos hacerlo de la misma forma. Le damos al botón de grabar y luego al de parar, no hay más, ni hace falta más. Los sonidos que hayamos grabado se guardan en formato .wma para poder maquetarlos y editarlos como queramos a través del ordenador. Si queremos oír qué tal se ha grabado seleccionamos el reproductor de grabaciones y listo.

Los archivos de texto son algo usual en los mp3 de memup. En este caso es mucho más cómodo debido a la pantalla de mayor tamaño del K18. Las letras se ven más grandes y no habrá que formar la vista en absoluto. Reconoce el formato .txt, el más básico de todos y que podemos encontrar en cualquier ordenador. Si bien es verdad que pocos utilizamos este formato de texto tendremos que empezar a acostumbrarnos porque empieza a ser el universalmente utilizado para todo.

Y los juegos, esos pequeños programillas que nos traen por la calle de la amargura a muchos de nosotros. Sinceramente, no podemos esperar gran cosa de los juegos de un mp3, pero están para pasar el rato. El típico Snake que hizo famoso a Nokia y algún otro como el Buscaminas son los que encontraremos en el K18. Sirven para pasar el rato si ya nos hemos hartado de escuchar música o hemos visto todos los videos que teníamos guardados.

En conclusión, el K18 es el hermano mayor de la familia de mp3 de memup. Su pantalla más grande, con 1,8 pulgadas y 128×160 pixels podrán marcar la diferencia en más de una ocasión si de un dispositivo multitarea se trata.